La Palabra de Dios para hoy
Dios oye y responde
Con frecuencia, en las sesiones de consejería a un alma atribulada, he tenido que responder con toda franqueza a quien tiene problemas matrimoniales, financieros, o de cualquier otro tipo: “No tengo la respuesta a su problema. Pero una cosa puedo asegurarle: Dios oye y responde la oración”.
Encuentro con Dios
Cuán importante es tener su propia revelación personal de Dios, y no depender únicamente de lo que alguien le ha contado o lo que ha leído en un libro o incluso lo que ha oído en la iglesia.
Solamente en Dios
Hay una palabra muy importante que aparece cuatro veces seguidas en estos versículos que acabo de citar. Es la palabra “solamente”.
Desde los confines de la Tierra
Estas palabras tienen un significado muy especial para mí; el Espíritu Santo me las dio en un momento crítico de mi propia vida y en una situación poco común
Un frasco lleno de lágrimas
Este es el clamor de un alma desesperada, de alguien que sabe lo que es ser un exiliado, un desterrado, un fugitivo. Alguien que sabe lo que es derramar muchas, muchas lágrimas.
Cómo vencer el temor
El salmista no se atreve a decir “nunca tendré temor”. Él dice: “claro que vendrán momentos en los que podré sentir temor, pero cuando temo, sé qué hacer. Confiaré en Dios.
Un espíritu quebrantado
¿Qué nos dice el salmista David en este pasaje? Como es evidente, que a Dios no le interesa lo externo en primer lugar. No es que Dios rechace los sacrificios y las ofrendas, pero no son cosas que Él busca primero.
La sabiduría secreta y oculta
El salmista David dirige estas palabras al Señor mismo. ¿Qué busca realmente Dios en nuestra vida? Ante todo, no son prácticas religiosas externas como ir a la iglesia u otras.
