Sacrificio de alabanza

 

Salmo 50:14–15

Sacrifica a Dios alabanza, y paga tus votos al Altísimo; e invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás.

Todos enfrentamos dificultades en algún momento de nuestra vida. El salmista habla acerca del día de la dificultad. Ninguno de nosotros está exento de enfrentar en algún momento un día de angustia. Pero aquí el salmista nos muestra cuál es la salida, la vía para ser librados. Y déjeme decirle que he tenido que experimentar esto muchas veces en mi propia vida.

¿Cuál es la salida en el día de la angustia? “Sacrifique a Dios alabanza”. En medio de su angustia, ejercite su fe y empiece a dar gracias a Dios. Ofrézcale sacrificio de gratitud y alábelo. Luego invóquelo en el día de la angustia y Él promete que lo librará. Y no solamente eso, sino que usted lo honrará. La liberación de Dios redundará en gloria a Él, y se volverá un testimonio en nuestra vida de cómo Dios nos ha librado en el día de la angustia.

Más adelante, en ese salmo, el salmista dice: “El que sacrifica alabanza me honrará; y al que ordenare su camino, le mostraré la salvación de Dios” (v. 23). Así que cuando estamos en angustia y hacemos ese sacrificio de empezar a dar gracias a Dios a pesar de que no vemos una salida, nos disponemos para que Dios nos muestre su salvación. Dios despeja el camino para aquellos que ofrecen sacrificio de alabanza.

Así que cuando esté en medio de la angustia, recuerde cuál es la salida.

Share this post