Usted puede ser su templo
Salmo 29:9; 48:9
En su templo todo proclama su gloria. Nos acordamos de tu misericordia, oh Dios, en medio de tu templo.
Como puede ver, lo que distingue al templo de Dios de cualquier otro lugar en el universo es que es un lugar donde hay un solo tema, y ese es Dios y su gloria. Todo el templo proclama su gloria. No sólo las personas, no sólo los seres angelicales, no sólo los adoradores, sino el mobiliario del templo y el edificio mismo. Todo proclama “Gloria a Dios”.
Y luego dice: “Nos acordamos de tu misericordia, oh Dios, en medio de tu templo”. No son simples manifestaciones externas lo que rinde gloria a Dios, sino la meditación interior de un verdadero adorador. Su meditación se centra en Dios, en su misericordia, en su fidelidad y en su amor infalible.
Eso significa que el templo de Dios puede estar doquiera que se cumplen estas condiciones. Si cumplimos estos requerimientos, es decir, si todo nuestro ser proclama la gloria de Dios, si todos nuestros pensamientos se enfocan y se centran en Dios, y si meditamos en Él, entonces el lugar donde estamos —sea en un auto o en una cocina— se convierte en el templo de Dios porque todo proclama “¡gloria!”, cada pensamiento y meditación se centra en el Señor.
Así que ya sabemos lo que es un templo del Señor. Y recuerde que usted y yo estamos llamados a ser templos del Señor.
