Meditación diaria
Marzo 02, Cuidando del Templo
La Escritura me han guiado a algunas conclusiones prácticas con respecto a mi cuerpo. No busco imponer estas a nadie, pero he dedicado mucho tiempo en oración sobre este tema, y he estado preparado para realizar cambios radicales en mi propio estilo de vida, si es la voluntad de Dios.
Marzo 01, Cooperando con el Espíritu
En relación a la dieta, lo que Pablo estaba diciendo es esto, "Todo lo que Dios ha creado como alimento es bueno". Pero deberíamos tener en cuenta que el buen alimento creado por Dios puede ser contaminado con lo que acompañamos o de la manera en que lo preparamos. Así que, tómese el tiempo y haga el esfuerzo para distinguir entre cosas que ayudan y cosas que dañan. Coopere con el Espíritu Santo.
Febrero 28, La importancia de la dieta
Dios hace que la tierra produzca varias cosas para nuestro consumo, incluyendo el vino, el cual "alegra el corazón del hombre". Obviamente, Dios no demanda que seamos abstemios.
Febrero 27, Asombrosa y maravillosamente hecho
Me pregunto si nos damos cuenta de que somos una creación asombrosa y maravillosa. Mi ser se llena de reverencia al pensar lo que implicó cuando Dios me creó y me brindó un cuerpo. Fui asombrosa y maravillosamente creado, y voy a dar cuenta a Dios por lo que hago con el cuerpo que Él me dio.
Febrero 26, Glorificando a Dios en mi cuerpo
Utilizamos nuestro cuerpo de diferentes maneras. Una actividad primaria consiste en nutrirnos, comer y beber. Pablo dijo que debemos realizar esas actividades de tal manera que glorifiquen a Dios:
Febrero 25, ¡Continúa diciéndolo!
Digamos que, podemos ser tentados en el área del resentimiento. Debemos continuar diciendo, "Ha sido crucificado. No tiene poder en mí. No tiene lugar en mí". El diablo dirá, "Eso no es realmente verdad. Eso es sólo algo que el hermano Prince dice". Pero nosotros continuamos diciéndolo. Y después de un tiempo, se vuelve tan real que el diablo ya no pierde su tiempo tratando de tentarnos.
Febrero 24, La Cruz cruel
Algunas personas luchan con el miedo, la depresión, la soledad, la lujuria, o la ira. Un consejero nos puede ayudar hasta cierto punto; pero en última instancia, la solución está en nuestras manos: la cruz. Debemos identificar en nosotros esta naturaleza cuando y donde aparece. En el ministerio de liberación, hay dos demonios que funcionan como porteros.
