Meditación diaria
Septiembre 10, Libres para amar
"Amarás a tu prójimo como a ti mismo" es la ley que se la conoce dos maneras: la "ley perfecta de la libertad" y la "ley real". Es la ley perfecta porque abarca toda otra ley. Cuando usted ama realmente a su prójimo, fervientemente y con un corazón puro, no puede hacer otra cosa más que cumplir los demás mandamientos.
Septiembre 09, Mi gran recompensa
El amor al dinero es la raíz de todo tipo de males. Una vez que permitimos que el amor al dinero entre en nuestras vidas, de allí vienen todo tipo de males, tentaciones y dolores. El remedio para esto es "… buscar primeramente el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6:33). Alinee sus prioridades correctamente.
Septiembre 08, Recibimos cuando pedimos
Recibimos las cosas que pedimos cuando oramos. Si usted ora de esa manera, creyendo que cuando ora, ya recibe–usted tendrá lo que pidió.
Septiembre 07, Orando en la voluntad de Dios
La solicitud de oración es una plegaria que usamos para presentar nuestros pedidos a Dios. Aunque una pequeña parte, esto tiene su lugar legítimo en la oración, porque Dios sabe lo que necesitamos incluso antes de que se lo pidamos. Muchas personas piensan que orar significa ir a Dios con su lista de compras. Pero eso no es lo que Él necesita o requiere.
Septiembre 06, Dios tiene el control
Cuando comprendemos la totalidad del conocimiento de Dios–en particular, Su presciencia, esto nos da la seguridad de que sin importar lo que pase, Dios nunca es tomado por sorpresa. En el reino de los cielos no existe lo que llamamos “emergencia”.
Septiembre 05, Conocimiento y sabiduría sobrenatural de Jesús
El conocimiento y la sabiduría sobrenatural de Dios fueron manifestadas durante el ministerio terrenal de Jesús, pero tal vez nunca tan claramente como en su trato con Judas Iscariote.
Septiembre 04, Dios lo sabe todo
La omnisciencia de Dios está muy relacionado a Su eterna naturaleza. En 1 Juan 3:20, somos confrontados con una profunda pero simple revelación: "Dios...conoce todas las cosas". No hay nada que Dios no conozca. Desde el insecto más pequeño en la tierra hasta la estrella más distante de la galaxia, no hay nada que Dios no conozca completamente.
