Meditación diaria

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Julio 16, Descubriendo nuestro lugar

Proverbios 27:8 dice, "Cual ave que se va de su nido, tal es el hombre que se va de su lugar". ¿Ha visto usted alguna vez un ave que salió de su nido y no pudo volver a entrar en él nuevamente? Nada es más frágil y lamentable que eso. Esta imagen ilustra adecuadamente lo que es estar fuera de nuestro sitio.

Julio 15, Santificado, apartado, trasladado

La sangre de Jesús santifica a cada creyente. Por otra parte, santificar es una palabra religiosa, y mucha gente está confundida respecto a su significado. La palabra santificar se relaciona a la palabra santo y en los idiomas bíblicos originales está directamente relacionada a la palabra "sagrado". Por lo tanto, santificar quiere decir "ser santo", o "es sagrado".

Julio 14, Presentando nuestros cuerpos

Es importante entender verdaderamente que Jesús redimió la persona completa: espíritu, alma, y cuerpo. Una razón para la redención del cuerpo fue para que este sea el templo del Señor. El Señor no va a morar en un templo que no haya sido redimido, uno que aún pertenece a Satanás. Él no habitará allí. Nuestros cuerpos fueron redimidos para que Dios pueda morar en ellos a través de Su Espíritu Santo

Julio 13, El precio de compra

Considera el precio que Jesús pagó. El precio está fijado muy claramente en varias partes del Nuevo Testamento. En Hechos 20:28, Pablo se dirige a los ancianos de la iglesia en Éfeso, diciendo, "Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia de Dios, la cual Él compró con Su propia sangre".

Julio 12, Suyo por siempre

Recuerde, le costó a Jesús todo lo que Él tenía para comprarlo nuevamente para si mismo. Aunque Él era el Señor de todo el universo, Él dejó de lado toda su autoridad y poder para morir en absoluta pobreza. Él no poseía nada. Los lienzos de su sepultura y la tumba en la que fue sepultado, ambos fueron prestados.

Julio 11, La Perla de Gran Precio

En Mateo 13:45-46, Jesús contó una parábola que en mi opinión, describe muy bien la maravilla de nuestra redención: También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.

Julio 10, Herramientas que Dios utiliza

La Biblia enseña que el cuerpo físico es el templo del Espíritu Santo, y que cuando Jesús murió y derramó Su sangre en la cruz, Él redimió nuestros cuerpos en adición a nuestro espíritu y alma. Le pertenecemos a Él completamente–espíritu, alma y cuerpo.