Meditación diaria

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Junio 02, Relación matrimonial con el Señor

En Romanos 7, Pablo dijo que, por la ley, estábamos casados. La ley era como un pacto matrimonial, y era de por vida. ¿Con quién, o con qué estábamos casados? Estábamos casados con nuestra naturaleza carnal. Debido a que toda la esencia de la ley es que requiere que la guardemos con nuestro propio esfuerzo. Hacer esto es depender de nuestra naturaleza carnal, es por eso que nunca funciona.

Junio 01, Comunión con el Creador

En 1 Tesalonicenses 5:23, Pablo oró, "Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible". Aquí Pablo reúne los tres elementos que componen una personalidad humana completa, enumerándolos en orden descendente del más alto hasta el más bajo: primero, el espíritu; segundo, el alma; y en tercer lugar, el cuerpo.

Mayo 31, Unión con Cristo

El creyente tiene que vivir en unión con Cristo, al igual que Cristo vivió en unión con el Padre. Dependemos de por vida, momento a momento, de nuestra unión con Cristo. Nunca confíe en las experiencias del tiempo pasado para el día de hoy.

Mayo 30, Eternidad con Dios

La tercera fase de la vida que tenemos en Cristo es la consumación de la obra de Jesús en la eternidad, una eternidad en la presencia de Dios en vez de estar rechazados eternamente en el infierno.

Mayo 29, Vida física: Vida de resurrección

Jesús probó la muerte en cada aspecto del ser humano para que en cada área tengamos vida. Ayer, hablamos del primer aspecto, la vida espiritual. Hoy veremos el segundo aspecto, que es la vida física. Esta vida llega en dos fases sucesivas.

Mayo 28, Vida espiritual: Comunión con Dios

Jesús probó la muerte para que cada uno de nosotros podamos tener vida. Y la tenemos en las tres áreas de la vida que Jesús pagó el castigo. El paralelismo es exacto.

Mayo 27, Encontrando su lugar

Hay otra etapa importante para alcanzar la aceptación, y esta se trata de recibir la aceptación del pueblo de Dios. Esto significa que debe encontrar su lugar en el cuerpo de Cristo.