Marzo 19, Un Dios personal
Mi cuerpo es para el Señor, y el Señor es para mí cuerpo.
Una vez fui profesor en la universidad más grande de Gran Bretaña, y tuve varios títulos y distinciones académicas. En muchas maneras, era bastante sofisticado, intelectualmente hablando. Sin embargo, no me siento de ninguna manera intelectualmente inferior al decir que yo creo en la creación conforme a lo que esta registrado en la Biblia. Antes de creer en la Biblia, estudié muchas otras fuentes que intentaron explicar el origen del hombre, pero las encontré insatisfactorias. En muchos casos, se contradecían unas a otras. Luego volví a estudiar la Biblia, no como un creyente sino como un filósofo profesional. Pensé a mí mismo, ¡Por lo menos no puede ser más tonto que algunas otras cosas que había oído! Para mí sorpresa, descubrí que la Biblia tenía la respuesta.
En Génesis, leemos una declaración simple y corta. Empieza, "El Señor Dios", eso es "Jehová Dios", el nombre personal de Dios. Este término nos dice que un Dios personal formó a un hombre personal para tener comunión personal.
Entonces Jehová Dios formó (moldeó) al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente (alma). (Génesis 2:7)
Aquí vemos la unión del aliento eterno y divino de Dios desde el cielo con el cuerpo de barro de abajo, moldeado por las manos del Creador. La unión del espíritu de arriba y el barro de abajo produjo una personalidad humana viviente, una que puede tener comunión con el Dios personal y vivo.
Gracias Señor por Tú provisión para mí cuerpo. Proclamo que un Dios personal me creó para una comunión personal y que mí cuerpo es para el Señor y el Señor es para mí cuerpo. Amén.
