Marzo 08, Adelante

 

Mis miembros, las partes de mi cuerpo, son instrumentos de justicia, rendidos a Dios para Su servicio y para Su gloria.

 

Tenemos que tomar una decisión. De alguna manera algo nos va a controlar. Que será: ¿el pecado o la justicia? Si decimos la justicia, ¡con toda seguridad que vamos a ser probados! El diablo no se rendirá mientras piense que tiene una oportunidad para ganar.

Cuando un individuo es puesto a prueba y tentado, el diablo continuará hasta que esa persona haya llegado al lugar donde la tentación simplemente ya no lo afecta. Él ni siquiera entretiene el pensamiento. El diablo es lo suficientemente inteligente para no perder su tiempo con gente así. Pero si existe alguna dualidad en nosotros, el diablo la explotará. Debemos tomar una firme decisión.

Hablo en términos humanos, por causa de la debilidad de vuestra carne. Porque de la manera que presentasteis vuestros miembros como esclavos a la impureza y a la iniquidad, para iniquidad. (Romanos 6:19, LBLA)

Si elegimos iniquidad, ésta se incrementará. Nos volveremos más y más impuros. Muchos de nosotros podemos ver esta realidad en nuestras vidas.

En lugar de que aumente la iniquidad, "ahora presentad vuestros miembros como esclavos a la justicia, para santificación [santidad]". (versículo 19, LBLA).

Es casi imposible quedarse quieto en la vida espiritual. Iremos hacia adelante o hacia atrás. Vamos a progresar en la santidad o ir más hacia la rebelión.

 

Gracias Jesús por Tú victoria en la cruz. Me presento como un esclavo de la justicia y proclamo que mis miembros, las partes de mi cuerpo, son instrumentos de justicia, rendidos a Dios para Su servicio y para Su gloria. Amén.

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