Marzo 05, Presentándonos a Dios

 

Mis miembros, las partes de mi cuerpo, son instrumentos de justicia, rendidos a Dios para Su servicio y para Su gloria.

La solución de Dios para la vieja naturaleza puede ser resumida, en una palabra: ejecución. Ejecución es lo que tuvo lugar en la cruz, cuando Jesús murió y nuestro viejo hombre fue crucificado con Él. ¿Cómo aplicamos la solución de Dios a nuestras propias vidas?

Por tanto, no reine el pecado en vuestro cuerpo mortal para que no obedezcáis sus lujurias; ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia. (Romanos 6:12-14 LBLA).

Las instrucciones de Pablo pueden ser seguidas sólo por aquellos que han puesto su fe en Jesús y aceptaron su sacrificio sustituto a su favor. Alguien dijo, "Si alguna vez quiere llegar al cielo, usted tiene que aprender a decir que no". Esa es ciertamente la verdad. Pablo dice que debemos decidir y tomar una posición firme contra el pecado. En ambos casos, Satanás y aun al pecar, se puede saber si realmente estamos diciendo la verdad o no. Debemos proclamar esas palabras con convicción. Entonces, a través de la fe en Jesús, nuestra voluntad se libera del dominio del pecado. Entonces es nuestra responsabilidad ejercitarla correctamente. Dios no hará eso por nosotros. Este es el punto en el que tenemos que reconocer nuestra responsabilidad para chequear nuestra voluntad.

 

Gracias Jesús por tú victoria en la cruz. Tomo una posición ahora y proclamo que el pecado y Satanás no tienen reclamo ni poder sobre mí. Proclamo que mis miembros, las partes de mi cuerpo, son instrumentos de justicia, rendidos a Dios para Su servicio y para Su gloria. Amén.

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