Junio 05, Nada nos hará daño

 

He sido perdonado y liberado de mis pecados.

Porque El nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado, en quien tenemos redención: el perdón de los pecados. (Colosenses 1:13-14 LBLA)

 

A través de nuestra fe en Jesús y del sacrificio de su muerte, Dios nos ha liberado del dominio de la oscuridad. Observe esa palabra dominio. En el griego original, es autoridad. Satanás tiene autoridad sobre el desobediente, el incrédulo, y quien no es salvo. Pero a través de Jesús, Dios nos ha liberado de ese dominio de oscuridad y nos ha transferido al reino de su Hijo amado, en quien tenemos redención.

Note la palabra clave, redención. Hemos sido recomprados. Ya no estamos bajo el poder de la maldición, por la muerte redentora y el derramamiento de sangre de Jesucristo.

Para esto apareció el Hijo de Dios, para destruir las obras del diablo. (1 Juan 3:8)

¿Por qué vino Jesús? Para destruir las obras del diablo. ¡Eso incluye la maldición!

He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. (Lucas 10:19)

Satanás puede tener poder, pero Jesús nos ha dado poder sobre la potestad de Satanás, y así " nada os dañará".

 

Gracias Señor por tu perdón. Proclamo que Jesús me ha liberado del dominio de la oscuridad, y que Él me ha dado poder sobre todo el poder de Satanás, para que "nada me dañe". He sido perdonado y liberado de mis pecados. Amén.

Share this post