Febrero 28, La importancia de la dieta
Mi cuerpo es un templo del Espíritu Santo, redimido, limpiado y santificado por la sangre de Jesús.
La dieta, o el régimen diario, es una faceta vital de la vida. Todos siguen una dieta, ya sea que lo sepan o no. Varios métodos de manejos dietéticos son recomendados, y entre ellos está el vegetariano. He conocido muchas personas que están dispuestas a ser vegetarianas. No soy crítico de ellas; las respeto. Sin embargo, pienso que hay ciertas precauciones que deben tener en cuenta. Considere lo que Pablo escribió:
Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. (Romanos 14:1-3)
Pablo dijo que debemos ser cuidadosos sobre nuestras actitudes hacia otras personas. En relación con lo vegetariano, dijo que aquel que come sólo vegetales su fe es débil, porque evita la carne como un medio para intentar obtener justicia.
Luego, hay otra solución dietética recomendada y adoptada por mucha gente: abstenerse completamente del alcohol. Pero la Escritura nos dice que "El [el Señor] hace producir el heno para las bestias, y la hierba para el servicio del hombre, sacando el pan de la tierra, y el vino que alegra el corazón del hombre, el aceite que hace brillar el rostro, y el pan que sustenta la vida del hombre" (Salmo 104:14-15).
Dios hace que la tierra produzca varias cosas para nuestro consumo, incluyendo el vino, el cual "alegra el corazón del hombre". Obviamente, Dios no demanda que seamos abstemios.
Gracias Señor por la sangre de Jesús y la obra de Tú Espíritu Santo. Glorificaré a Dios incluso en lo que como y cuan a menudo lo hago. Mi cuerpo es un templo del Espíritu Santo, redimido, limpiado y santificado por la sangre de Jesús. Amén.
