Febrero 26, Glorificando a Dios en mi cuerpo

 

Mi cuerpo es un templo del Espíritu Santo, redimido, limpiado y santificado por la sangre de Jesús.

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. (1 Corintios 6:19-20)

 

Utilizamos nuestro cuerpo de diferentes maneras. Una actividad primaria consiste en nutrirnos, comer y beber. Pablo dijo que debemos realizar esas actividades de tal manera que glorifiquen a Dios:

 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. (1 Corintios 10:31)

¿Qué significa "comer...para la gloria de Dios"? Lo dejo a usted para que responda a esta pregunta. Algunas personas ni siquiera pueden imaginarse que pueden dar gloria a Dios de la manera que comen. Sin embargo, Dios ha dicho que Él es un Dios celoso (por ejemplo, vea Éxodo 34:14), y quiere ser glorificado en cada aspecto de la vida, especialmente en las actividades terrenales simples y cotidianas.

Déjeme hacerle una pregunta más. ¿Es posible comer en exceso para la gloria de Dios? No puedo ver que sea posible, ya que comer demasiado es una forma de autocomplacencia. Proverbios 13:25 dice, "El justo come hasta saciar su alma". Tenemos derecho a la satisfacción, pero si vamos más allá de esto, más allá de nuestras necesidades legítimas, entonces estamos siendo autocomplacientes.

 

Gracias Señor por la sangre de Jesús y la obra de Tú Espíritu Santo. Proclamo que mi cuerpo es un templo del Espíritu Santo, redimido, limpiado, y santificado por la sangre de Jesús. Mi cuerpo le pertenece a Dios, y tengo la intención de usarlo de una manera que lo glorifique, incluyendo lo que como y lo que bebo. Amén.

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