Febrero 01, Justificado gratuitamente
A través de la sangre de Jesús, yo soy justificado, hecho justo, como si nunca hubiera pecado.
Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar Su justicia. (Romanos 3:24-25)
Estoy feliz que la palabra "gratuitamente" esté incluida en este pasaje. El problema con las personas religiosas es que siempre están tratando de ganarse la redención y nunca logran. Nunca están satisfechos, ni tranquilos porque piensan que siempre tienen que hacer un poco más para ser justos. Eso nunca funcionará.
Somos justificados sólo por la fe en la sangre de Jesús. Miremos a Romanos 4:4: "Pero al que obra (la persona religiosa), no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda".
Muchas personas piensan que, si han vivido correctamente y siempre han cumplido con sus responsabilidades, Dios debe actuar con justicia con ellos ya que es una deuda que Él les debe. Pero en realidad, Dios no debe nada a nadie. Note el versículo 5: "Más al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia".
Lo primero que tenemos que hacer es dejar de esforzarnos para ser justos por nuestros propios medios. Deje de afanarse para ser un poquito mejor. Ponga fin a todo eso. Lo que tenemos que hacer es creer solamente. Es así de simple. De otra manera, nunca lo lograremos.
Gracias Señor por la sangre de Jesús. Proclamo que he sido justificado gratuitamente por Su gracia. Creo en Él que me justifica, y mi fe es contada por justicia. Mediante la sangre de Jesús, soy justificado, hecho justo, como si nunca hubiera pecado. Amén.
