Esperando por ese gran clímax
Sal 96:11-13
¡Alégrense los cielos, regocíjese la tierra! ¡Brame el mar y todo lo que él contiene! ¡Canten alegres los campos y todo lo que hay en ellos! ¡Canten jubilosos todos los árboles del bosque! ¡Canten delante del Señor, que ya viene! ¡Viene ya para juzgar la tierra! Y juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con fidelidad. NVI
El salmista nos presenta un hermoso cuadro de todo el mundo natural que nos rodea, esperando por un clímax especial y glorioso, la venida del Señor en poder y gloria para juzgar y reinar. El salmista nos habla de los cielos, del mar, de los campos y de los árboles. Todos ellos esperando; todos ellos anhelantes para responder en alabanzas y en expresiones de júbilo a la venida del Señor. ¿Qué acerca ti y de mi? ¿Estamos tan preparados como lo está la naturaleza para ese gran clímax?
En la Epístola a los Romanos, Pablo nos dice, “Pues sabemos que la creación entera gime y sufre hasta ahora dolores de parto esperando la manifestación de los hijos de Dios". Toda la creación está en alerta, expectante y esperanzada en ese día grande y glorioso, el retorno en majestad de nuestro Señor Jesucristo. Qué Dios conceda que ustedes y yo, que decimos ser creyentes, no estemos menos expectantes y menos entusiasmados en ese gran día que los árboles, los campos, los mares y los cielos. Que estemos tan preparados como ellos lo están.
