Enero 29, Hambre y sed de Justicia

 

A través de la sangre de Jesús, yo soy justificado, hecho justo, como si nunca hubiera pecado.

 

La palabra justificación es un término teológico más bien fastidioso y cuyo verdadero significado es a menudo oscurecido. Primero examinaremos la palabra, y luego intentaré explicar su significado. El tema central de Romanos es la justicia. Muchos siglos antes, Job había hecho la pregunta, "¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios?" (Job 25:4). El libro de Romanos presenta la respuesta de Dios. Si estamos interesados en la justicia, estaremos interesados en Romanos. Jesús dijo, "Bendecidos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados" (Mateo 5:6). Podemos tener hambre y sed por sanidad o prosperidad sin ser bendecidos. Sin embargo, cuando tenemos hambre y sed de justicia, entonces seremos bendecidos.

Pues mucho más, estando ya justificados en Su sangre, por él seremos salvos de la ira. (Romanos 5:9)

Note que hemos sido justificados por Su sangre. En ambos idiomas, en el hebreo y el griego, hay una palabra que es traducida tanto como "justo" o "recto". En hebreo, la palabra es tsaddiq, y en griego, es dikaioō. Pero sin importar como es traducido, es la misma palabra. En castellano, tenemos la tendencia de que cuando hablamos de algo justo nos referirnos en términos de leyes, pero con respecto a la rectitud nos referimos al carácter y la conducta. No existen esas diferencias en los idiomas originales de la Biblia. "Estando ya justificados por Su sangre" significa lo mismo que "habiendo sido hecho recto por Su sangre".

 

Gracias Señor por la sangre de Jesús. Proclamo mi deseo de tener hambre y sed de justicia y ser justificado por Su sangre. Mediante la sangre de Jesús, soy justificado, hecho justo, como si nunca hubiera pecado. Amén.

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