Enero 16, Resolviendo todas las demandas

 

A través de la sangre de Jesús, todos mis pecados son perdonados.

 

Si todos nuestros pecados están perdonados, tendremos todos los derechos de la redención. Pero si hay algún pecado en nuestras vidas que no es confesado y por lo tanto no es perdonado, allí no tenemos plenos derechos legales de la redención. Satanás aún tiene un reclamo en esa área. En el ministerio de liberación he comprobado esto muchas veces. Si Satanás tiene algún reclamo, no lo cederá. Usted puede gritarle en su cara o ayunar por una semana, pero no cambiará la situación porque Satanás sabe que tiene un reclamo legal que aún no fue resuelto. 

Hay algo muy común donde Satanás tiene derecho legal en la vida del creyente y esto es cuando se falla en perdonar a otros. Jesús nos enseñó que somos perdonados por Dios en la misma medida que nosotros perdonamos a otros. Tenemos que orar, "Y perdónanos nuestras deudas (pecados), como también nosotros perdonamos a nuestros deudores (aquellos que pecan contra nosotros)" (Mateo 6:12). Tenemos derecho de reclamar el perdón de Dios a medida que perdonamos a otros, no se puede pasar por alto esto. (Vea versículos 14-15). Por lo tanto, si hay algunas personas que no hemos perdonado, de esa manera, tampoco somos perdonados por Dios. En otras palabras, cualquier área en nuestras vidas donde no hay perdón es allí donde Satanás aún tiene un reclamo legal. Cualquier cosa que haga; no lo puede desalojar de su vida hasta que haya perdonado a quien sea que necesite perdonar.

 

Gracias Señor por la sangre de Jesús. Proclamo que estoy completamente perdonado, porque confieso todos mis pecados y ahora perdono a quienes que me han herido (nómbrelos específicamente). A través de la sangre de Jesús, todos mis pecados son perdonados. Amén.

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