Abril 02, Castigado por nuestra Paz

 

Jesús fue castigado para que seamos perdonados.

 

Recuerdo una vez hablando con un hombre judío que me explicó porque él no creía en Jesús como el Mesías: "No pudo haber sido un buen hombre; Dios nunca lo hubiera dejado sufrir de tal manera". Y eso es exactamente lo que el profeta Isaías dijo: "Nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido" (Isaías 53:4). Pero el versículo 5 dice, "Él herido fue por nuestras rebeliones, molido ("triturado") por nuestros pecados; el castigo ("escarmiento") de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga ("heridas" [Nueva Versión Internacional]) somos nosotros curados".

Dos intercambios importantes se mencionan en esos versículos. El castigo debido a nuestras malas acciones fue sobre Jesús para que nosotros seamos perdonados y tengamos paz. Hasta que el castigo por el pecado haya sido infligido, no había posibilidad de paz. Vamos a mirar otro pasaje en Efesios donde Pablo estaba hablando sobre lo que ocurrió en la cruz:

Porque Él es nuestra paz, que de ambos pueblos (judíos y gentiles) hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca. (Efesios 2:14-17 énfasis añadido)

Note el énfasis en la palabra "paz". No puede haber paz para el pecador hasta que él sepa que sus pecados han sido perdonados. Jesús fue castigado para que nosotros tengamos paz con Dios a través del perdón. (Además, vea Colosenses 1:19-20)

 

Gracias Jesús por morir en la cruz por mí. Proclamo que Jesús fue castigado para que seamos perdonados, para que a través del perdón yo pueda tener paz con Dios. Amén.

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